El colorista.
Veinte años en el suelo entre Italia y el extranjero. Formado en Wella, Sebastian y System Professional. He trabajado en L'Oréal, Aveda, Davines, Oribe, Kérastase — diferentes escuelas, la misma obsesión por lo que realmente necesita la silla.
Siempre he creído que la diferencia entre un buen colorista y uno senior no es la técnica. Es la consulta. Leer al cliente antes de leer la muestra. Nombrar el riesgo antes de nombrar la fórmula. Ese momento es donde vive el trabajo, y donde el oficio nunca se hace viejo.